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Las segundas oportunidades

Escrito por elcapitantrueno 30-08-2018 en Segundas oportunidades. Comentarios (0)


En esta vida, pocas veces o ninguna se nos conceden segundas oportunidades. Sólamente la familia (y no toda) es capaz de entender y dar una segunda oportunidad a alguien. Es algo que sólamente un corazón puro y valiente puede hacer. Saber perdonar y conceder una nueva oportunidad. Eso es una de las cosas que más me gustan del Capitán Trueno. Cuando acaban con las tropelías de un enemigo, en vez de matarlo o tirarlo a las fieras, tal como haría cualquier Conan de turno, le conceden un juicio justo. ¿Cuántas veces ha ocurrido esto? Casi podría decir que cientos; Trueno no tiene ni un porcentaje de venganza y eso es algo muy difícil de encontrar (o casi imposible) en este mundo. El Capitán Trueno puede estar viendo horrores causados por un malvado, luchar contra él y al derrotarlo, en vez de rebanarlo, lo entrega a un juicio o a una prisión o algún castigo justo.

Hago aquí un inciso, porque en algunas historietas, nos deja entrever que ese "castigo justo" va a ser una condena a muerte. En alguna trama el propio Trueno, al terminar, ha dicho: "Ya no es cosa nuestra lo que hagan con el villano..."; pero normalmente nos ha dejado entrever que el castigo será la prisión; eso si el malvado no ha muerto en combate.

Recuerdo cuando leí la historia de "El chacal de Bir Jerari"; tenía yo unos siete u ocho años y me impresionaron las terribles torturas que el chacal sometía a sus esclavos, lo de las jaulas con mecanismos diversos. Al final, cuando el Capitán vence, no me hubiese disgustado verlo atravesándolo con la espada, pero al meditarlo bien, prefiero ver cómo lo entrega al pueblo, para que sean los oprimidos los que decidan sobre la vida de tan vil personaje. Es un atisbo de justicia y de oportunidad.


Aunque quizá la "segunda oportunidad" más bonita que vi fue durante el cómic "El Halcón de Meisemburg" de la Colección Héroes (1963-1966). El malvado es un joven de la misma edad que Crispín, altanero, violento y bravucón. Cuando es vencido, esta vez por Crispín, el joven Margrave rompe a llorar. Podría haber acabado igual que la historia de "Godofredo el tiranuelo", donde le ponen el culo rojo al joven malvado como castigo cómico; pero no, en "El Halcón de Meisemburg" el final es otro, para mi, mucho más bonito. 

-Llora de rabia -dice Sigrid.

-Todavía queda algo bueno en este muchacho -responde el Capitán. - No pretendo disminuir su responsabilidad, pero los que rodeaban a este muchacho le han aconsejado mal.


  • Os prometo que cuando leí ese cómic me emocioné, lo leí con veintinueve años y en aquellos momentos de mi vida me había metido a constituir una empresa que se fue viniendo a pique porque mis propios compañeros me engañaron, marchándose (nunca volvieron a cogerme el teléfono) y dejándome unos terribles compromisos con otra gente ajena; me costó dos años en cumplir con mi palabra con la otra gente, pero finalmente lo hice y logré sacar la empresa adelante. El caso es que hubo un día que lloré de rabia, sólo en las escaleras de un edificio, porque no comprendía cómo mis compañeros me habían engañado. En aquel momento me hubiese gustado tener a mi lado a un Capitán Trueno que me dijera esas palabras de : "Todavía queda algo bueno en este muchacho. No pretendo disminuir su responsabilidad, pero los que rodeaban a este muchacho le han aconsejado mal."

Bueno, pues por eso me gusta nuestro héroe, porque además de valiente, fuerte, simpático, tiene corazón.

El secreto de Haakon

Escrito por elcapitantrueno 16-08-2018 en El secreto de Haakon. Comentarios (0)


Esta historia corresponde al "Almanaque de navidad de 1965". Tiene cierto interés porque está dibujada por el padre gráfico del Capitán, Ambrós y con guión de su creador, Víctor Mora (firmado como Víctor Alcazar). Me ha gustado bastante; la he leído en la re-edición del tomo "Todos los almanaques"; paso a analizarla, siempre bajo mi punto de vista.

El Capitán y sus amigos llegan a Sigridsholm para pasar la navidad con la reina. Sigrid se pone muy contenta de recibirlos. Con un buen guión y una buena narración visual, vemos esta llegada en dos páginas de un modo precioso que me hizo recordar algunas viñetas del Príncipe Valiente. Ambrós nos muestra a campesinos alegrándose de ver llegar al Capitán; a la reina, que estando en una reunión oficial, es informada de la llegada; la alegría de la reina al recibirlos e incluso la ilusión por los regalos que le traen de España. Lo que en otras historias se resume en dos viñetas escuetas, aquí nos induce a una ambientación perfecta en dos páginas maravillosas, da auténtica sensación de introducción, de llegada en armonía y alegría al reino, al más puro estilo Hal Foster.

Luego, destinan otras dos páginas a la llegada de los problemas, en este caso, la llegada de un extranjero, el conde Haakon, que cuenta que unos piratas han arrasado su castillo. En otras historias se han limitado a poner un enorme cuadro de texto que suelta el herido de turno, pero aquí, otra vez el dúo de creadores le dedican dos páginas, donde meten un pequeño "flashback" de Haakon divisando los navíos invasores, la consiguiente batalla y la historia de la cámara secreta con obras de arte incunables. También quiero destacar el momento donde el conde habla de la quema de libros, porque esos piratas son enemigos de la cultura. Hay que tener mucho valor, en aquella España franquista, para retratar a unos malvados parecidos a teutones que queman libros, una imagen que todos guardamos del régimen nazi. No se hasta que punto será un mensaje encubierto, posiblemente no lo haya, al menos conscientemente, pero como todos sabemos la vida de Víctor Mora y sus opiniones políticas, es normal que inconscientemente ponga a estos “enemigos de la cultura” con cierto aspecto lejanamente dictatorial.

En total, cuatro páginas, dos para la celebración de la llegada de Trueno y dos para la explicación de la invasión pirata. Creo que esto es una de las cosas que más me gustan, se da en las mejores aventuras del Capitán Trueno, la inversión del tiempo adecuado para contar las cosas. Y para hacer eso hay que tener un guión bien estructurado y una visión gráfica con muchos detalles para que no aburra, sino todo lo contrario. La estructura es clásica, la que utilizan todos los "tebeos" de la época (aún es pronto para las fórmulas que aparecieron entre los 70 y 80): narración clásica de la llegada de un herido, cuenta lo que ha pasado y comienza una aventura; pero está muy bien contada, con muchas imágenes y diálogos; muchos otros comics de la época se limitaban a poner grandes mamotretos de texto en un par de viñetas.

El Capitán acepta la misión y Sigrid se entristece, pero no lo hace solamente por la calamidad ocurrida sino porque tal como ha venido Trueno, se marcha. Una reacción muy humana cuando se extrapola al mundo laboral. “Siempre está trabajando, nunca encuentra tiempo para mi”, una máxima de muchas parejas y que la pobre Sigrid, después de tantos cientos de aventuras deja relucir en su rostro. De todas formas, es una viñeta con cierto tono cómico que se permite por ser un almanaque navideño. También es de agradecer que en un cómic de esta época, la misión sea rescatar obras de arte ante su inminente destrucción. Todo un acierto porque pone en relieve el valor del arte, escultura, pintura, música, arquitectura, lo que sea que guardase el viejo Haakon; es algo que nunca pasa de moda.

Seguidamente, tienen lugar unos abordajes navales por sorpresa muy bien dibujados. Me sorprende que llevan consigo al viejo Haakon; ya mejor vestido y recuperado. Me sorprende porque en estas historias, los ancianos siempre quedan atrás en lugar seguro, pero en esta ocasión, además de acompañarles, les informa e incluso participa en la toma de los barcos enemigos.

Los enemigos visten con un casco cilíndrico que recuerda a los caballeros templarios o a los teutones. Llama la atención que todos llevan el mismo casco y que ninguno se lo quita ni mientras vigilan en el más absoluto aburrimiento. Ahí empieza ya a verse la limitación de la historieta; aunque supongamos que esos piratas tienen acceso a fraguas y producción de cascos exactamente iguales (cosa que ya chirría en el mundo medieval), hubiese dado mayor riqueza visual mostrar cómo se visten, cómo descansan y se quitan los cascos (incluso un jefe podría llamarles la atención en plan “No os quitéis el casco, no queremos ser reconocidos en esta región”, no se, alguna justificación). 


Los tres protagonistas se disfrazan de piratas con casco cilíndrico y se dejan atrás a los guerreros de Sigridsholm que los acompañaban, custodiando los seis barcos donde quedan repartidos; esto si que está bastante bien justificado. Han dividido sus fuerzas y tienen un plan, el infiltrarse disfrazados. Sin embargo ahora si que viene una crítica. Al Capitán Trueno se le ocurre infiltrarse entre los soldados del castillo, dividirse y que cada uno divulgue el rumor de “que hay tres traidores infiltrados”. Eso no sirve absolutamente para nada, lo único que se consigue es dividir las fuerzas de nuestros amigos y que el líder enemigo descubra al Capitán. Es un plan pensado con el culo, el Capitán se ve solo ante los enemigos por un plan mal llevado a cabo. 

Y mi última crítica es la resolución final. El Capitán se pelea contra el pirata; lo tira por unas escaleras y termina la aventura con la cara sonriente de Trueno. Nos quedamos con ganas de más, de una lucha más ardua, de una entrada y quizá lucha en la sala de las obras de arte (un escenario precioso para una lucha a espadas, con estatuas, cuadros, etc). El Capitán, al ver cómo el líder rompe algún lienzo centenario o algún friso romano, se lanza con más ardor; también podrían llegar Goliath y Crispín, que desde que se dispersaron disfrazados no vuelven a hacer nada más. A esa historia le faltaría una página más para cerrarla con un lance bonito. Por lo menos podemos disfrutar de las tres viñetas donde Trueno coge la espada con unos guanteletes de hierro y tira a su rival; todo un lujo a la vista, escaso, pero precioso.


Luego, la última página de la historia está dedicada a un cierre navideño. A una situación cómica en la que Goliath hace un chiste sobre la pintura y la navidad. Buen rollo navideño y familiar muy de la época; sin embargo, creo que los jóvenes de aquella época hubiesen cambiado esa última página de colegueo cómico por la resolución final de un combate digno; aunque lo mejor hubiese sido alargar más la historia con mayor número de páginas en general. 

Bueno, en resumen, es una historia que merece leerse, aunque no está a la altura de las mejores de Trueno (sólo por el fallido final), si que es bastante superior a muchos almanaques y extras.

(http://elcapitantrueno.blogspot.es/) Pixeval.


La taberna fatídica

Escrito por elcapitantrueno 15-08-2018 en La taberna fatídica. Comentarios (0)


Es la primera historieta del primer número de la revista El Capitán Trueno Extra. Es una historia con más defectos que aciertos y voy a comentarlos, porque no todo en el Capitán reluce...

Como casi todas las historias publicadas fuera de la serie regular de los cuadernillos de aquella primera época (ojo, no todos), tienen una calidad argumental más básica enfocada al público puramente infantil y eso se nota desde el primer momento. Tal como leo en el foro de Amigos del Capitán Trueno a Andrés Vinaros (el cual comparte de Maese Gundar una excelente lista y descripción de cada número), ya desde su infancia le dio extrañeza encontrar a un Capitán tan cambiado, tanto en aspecto gráfico como en las propias aventuras. De todas formas, me apetece comentarla, tanto sus defectos como sus grandezas, porque incluso entre tanto defecto pueden verse cosas interesantes.

El Capitán Trueno y sus amigos llegan a una ciudad desierta, asolada por la peste. La primera idea es la de marcharse del lugar pero oyen un grito y corren en auxilio de un posadero al que están matando unos rufianes. Nunca llegué a entender del todo por qué el posadero no se había marchado del lugar y permanecía allí pese a que había peste; y tampoco comprendí qué papel jugaba lo de la peste más adelante porque no es relevante para la historia. Está claro que eran elementos colocados para crear una atmósfera de misterio pero sin transcendencia.

Dentro de la taberna hay una lucha entre Trueno y un par de encapuchados. Esta pelea está muy bien dibujada, el momento que Trueno para una daga con un taburete y luego lo lanza al enemigo, está genial. Es una página y media con una acción muy lograda.


Sin embargo, la narración está mal estructurada; el dibujante nos muestra toda la pelea de Trueno sin atender a sus amigos, y cuando acaba la pelea tiene que recurrir a un texto explicativo "que la pelea duró apenas unos segundos" (que esas dos páginas de lucha fueron en pocos segundos) porque no tendría sentido tener a Crispín y Goliath parados. Un recurso cogido por los pelos para arreglar una narración mal presentada.

En la taberna encuentran a Yolanda, una joven que nada más ver al Capitán se enamora, pero a diferencia de otras, esta se lo dice y le añade que quiere casarse con él, así en apenas un rato de conocerse. Entonces el Capitán suelta una expresión terrible con el modo de pensar actual: "Así es el pensamiento femenino...". En un mundo actual que lucha por la igualdad de hombres y mujeres, por la lucha de los derechos de la mujer y de la igualdad de oportunidades, esta frase está muy mal elegida. Ya sabemos que en el mundo medieval, las cosas estaban peor para el pueblo y para las mujeres sobretodo; sin embargo, en un cómic juvenil podría haber sido una frase pronunciada por un malvado mientras que Trueno dijera (aunque fuera inusual en su época) como héroe que todos somos iguales. Pero eran los años sesenta en España y la forma de pensar era así, que las mujeres (tanto de la Edad media como las de 1960) buscaban esposo como máximo sueño a realizar. Así, Yolanda sueña despierta que pronto será la señora de aquel guerrero desconocido; y no dice por ejemplo: "¡Me vengaré de la muerte de mi tío!" o "¡Quiero llegar al final y conocer el secreto que está ocurriendo" o contar algo de la peste y por qué vivían allí... etc.

Rompiendo una lanza por la escena, la situación queda medio salvada por la bonita viñeta en que el Capitán le hace comprender que su amor está comprometido a Sigrid y Yolanda se entristece con un rostro que puedan indicar cierta inmadurez juvenil, lo que más o menos podría justificar el deseo de casamiento inmediato... en fin, sigamos leyendo y intentar ver lo positivo, aunque vengan más críticas imposibles de negar.

Un poco más adelante, nuestros amigos se han disfrazados de gitanos zíngaros; de artistas circenses que recorren los caminos con una caravana (que no sabemos de donde han sacado). ¡Goliath se disfraza de oso! obviamente para hacer reir al público infantil ya que los soldados enemigos se asustan al ver a un oso hablando y llevando armas. El caso es que, no tiene sentido que se disfracen de zingaros, el disfraz no pretende engañar para nada en concreto, no tienen un número circense preparado (como ocurre en El Corsario de Hierro cuando se disfrazan todos de circo ambulante con un plan muy bien elaborado). El entrar en el feudo del duque Heinrich no requiere de disfraz a menos que haya una razón justificada (porque recordemos que los sicarios han dicho al jefe que habían matado a los extranjeros cuando saltaron de su barca); una razón que nos de un poco más de información, por ejemplo que el duque diga que se detenga a todos los extranjeros que entren o salgan de la zona porque no quiere arriesgarse a que Yolanda escape; o que estén en guerra contra potencias extranjeras, en fin, cualquier cosa para justificar el disfraz de zingaro que no hace números circenses, porque también podrían haberse presentado (o colado en su castillo) sin disfraz. 


El resto de la historia es más o menos aceptable, se dan una serie de aventuras en el castillo, saltos por la ventana de noche, descubrimientos sobre el pasado aristócrata de Yolanda, una historia de sucesión al poder interrumpida por los malvados. Durante la lucha del final contra los soldados del duque, tiene lugar una situación curiosa, en la que un guerrero corta el mango del hacha que Trueno sujeta. El Capitán dice que eso le recuerda a lo que él mismo ha hecho hace poco rato… ¿será un guiño a las viñetas del cuadernillo en que el pirata Ragnar hace lo mismo? Ragnar ataca con un hacha al Capitán y éste corta el mango con su espada; después, Ragnar se lanza contra el Capitán y éste se agarra a una cuerda. Si vemos las viñetas de Tinoco, los papeles están cambiados, el enemigo corta el mango del hacha y el Capitán se lanza de cabeza contra el soldado. ¿Y por qué el Capitán dice “lo hizo hace poco rato” y no que “lo hizo hace tiempo” o “en otra ocasión”? Supongo que será por la rabiosa novedad de los cuadernillos y efectivamente aquel número 1 del Extra se llevaba poco tiempo con el cuadernillo número trece con el guiño simpático de Tinoco. Quizá si esto se hubiese dibujado hoy día, el Capitán hubiese dicho que aquella acción le recordaba otras aventuras lejanas.

Esta historia, a priori parece una trama con intrigas y misterios, pero no las aprovecha bien. No tiene unos cierres de tramas bien definidos. Finalmente, el misterio es muy simple y el guión no saca jugo a los elementos (sólo explica medianamente bien lo de la descendencia aristocrática de Yolanda), quedan pendientes posibles tramas como lo de la peste, o lo de la necesidad del disfraz de zíngaro (y me acuerdo de Scaramouche) o lo de la debilidad del duque Heinrich que finalmente (es el único spoiler que haré de la trama pero merece la pena citarlo) resulta que nadie lo envenenaba sino que él mismo tomaba pequeñas dosis de veneno para ir acostumbrando su cuerpo por si alguien lo envenenaba, tal como hacía el ruso Rasputín. De todas formas, vaya un fiasco de explicación; porque ni sirve para aclarar ninguna trama misteriosa y encima queda como una especie de lección para la juventud justo en la última viñeta, es casi como decir: "Lector, toma pequeñas raciones de veneno por si acaso..."; ya podría haber dicho el Capitán: "El duque estaba loco, creía que iba poder acostumbrar su cuerpo, pero no hacía otra cosa que debilitarse... no hay que jugar con la salud..." y entonces Goliath añadiría algo sobre una buena comida.

En fin, por eso digo que la parte argumental está mal hilada, y los pocos hilos que tienen caen en tópicos poco didácticos. Lo único que salva la historia es el dibujo de Tinoco (que aunque no es Ambrós y a los niños de la época los desconcertó, no está mal), la excelente caligrafía y bueno, que es una historia de nuestro querido Capitán Trueno, por muy criticable que sea, siempre es mejor esta lectura que otras muchas cosas.

Pixeval (elcapitantrueno.blogspot.es)

Coloreado con acuarelas digitales ¡Al abordaje!

Escrito por elcapitantrueno 15-08-2018 en Color acuarelas I. Comentarios (0)

Hola otra vez amigos, he hecho un experimento, aunque en mi vida me dedico a la imagen fotográfica, la verdad es que nunca me había puesto a probar el tema del coloreado en cómic. He hecho una prueba, no se si gustará, en fin, ahí va otra visión con vuestro permiso. 

Lo he realizado con unos pinceles de photoshop profesionales (Mateus y Didy Brush Pack) que imitan trazos de acuarelas realistas en cada pintada.

Y la comparativa con la portada original:


JPG de mi coloreado experimental: http://depositfiles.com/files/hjvcagmu7




La muerte de Sigrid

Escrito por elcapitantrueno 13-08-2018 en La muerte de Sigrid. Comentarios (0)

"La muerte de Sigrid" es una maravillosa historieta que se publicó en la revista de las Nuevas aventuras del Capitán Trueno, 1986. Guión de Víctor Mora y dibujo de Luis Bermejo. Hasta la fecha no se ha re-editado dicha aventura, tampoco en su día tuvo una publicación paralela, como la tuvieron las de Jesús Blasco (El chacal de Bir Jerari, El regreso del C. Trueno); con lo cual la única forma de leerla es en aquellas viejas revistas para quien las tenga y en los escaneados que deambulan por internet.

Os pongo aquí el enlace al cómic .cbr en un nuevo retoque personal en el que he corregido los colores amarillentos, los brillos, el poco contraste y también un pequeño porcentaje de nitidez. También he aprovechado para "enderezar" las páginas que al escanear estaban algo torcidas y por último, he añadido una portada; una posible portada a esta gran historia que no es otra cosa que una remaquetación  personal y un retoque de un número de la revista. Espero que lo disfrutéis todos, por lo menos hasta que podamos adquirirla en papel.


https://dfiles.eu/files/c2b8v4yx2